Redescubriendo a Judy Dater, una visión diferente

Entrevistas

 

Una obra natural, intensa, veraz y con un toque feminista. Así es la obra de Judy Dater, una fotógrafa que cuenta historias a través de sus originales imágenes, cuyas protagonistas principales son la figura humana y la belleza imperfecta.

 

 

Judy Dater, nacida en Hollywood en 1941 y criada en Los Ángeles, experimentó su primer acercamiento con las imágenes gracias a su padre, dueño de una sala de cine. Así, éstas comenzaron a cobrar más importancia en su vida, llevándola a estudiar arte en la Universidad de Los Ángeles (UCLA) y terminando en la Universidad Estatal de San Francisco, donde comenzó a estudiar fotografía.

 

 

Pronto formaría parte de la comunidad de la Escuela de la Costa Oeste de Fotografía junto con Ansel Adams, Brett Weston, Wynn Bullock e Imogen Cunningham. De esta manera, Cunningham se convertiría, además de en su amiga, en la influencia más importante para Dater, puesto que su obra giraba en torno a la fotografía de retrato. Tres años después de su muerte Dater publicaría “Imogen Cunningham: un retrato”, el resultado fue un recopilatorio de entrevistas y fotografías de ambas artistas. En este libro aparece una de las fotografías más conocidas de Judy Dater, tomada en los bosques del Parque Yosemite en 1974 donde aparece Cunningham descubriendo a una ninfa de los bosques –representada por la modelo Twinka Thiebaud-. Esa fotografía, según Dater homenaje a Cunningham, se convertiría en el primer desnudo frontal publicado por la revista Life, en una época en la que la sociedad norteamericana no aceptaba con facilidad este tipo de imágenes.

 

 

Movida por su propia visión, Judy Dater ha llegado a desarrollar diversos proyectos alrededor del mundo y combinando su carrera fotográfica con la enseñanza, workshops, creación de vídeos y libros.

 

 

La belleza en las fotografías de Dater es imperfecta e inconclusa, pero entraña una magia que invita al espectador a ver más allá. En sus obras se muestra una simbiosis perfecta entre la naturalidad y la verdad, que a su vez juega con la originalidad y la sexualidad impregnada de una sensualidad en su mayoría femenina, resultando así una oposición a lo establecido; una fotografía que sirve para protestar mientras cuenta historias.

 

 

La obra de Judy Dater forma parte de la historia de la fotografía y pertenece a otro momento histórico, pero a pesar de ello, bien podría tratarse de unas imágenes actuales. Si queréis conocer más de esta maravillosa fotógrafa y sus proyectos, no dejéis de visitar su página web.

 

 

-Texto: Andrea de Buenaga / Imágenes: obra original de Judy Dater-

 

 


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