Louise Bourgeois: a los pies de la “mujer araña”

Inspiración

 

“Me dedico al dolor para dar sentido y forma a la frustración y el sufrimiento. No puedo hacer desaparecer el dolor. Ha venido para quedarse”

Así se sinceraba Louise Josephine Bourgeois, la escultora y pintora consagrada como la “mujer araña”. Nacida en 1911 en París, de nacionalidad estadounidense, Bourgeois es un férreo referente en lo que a arte contemporáneo se refiere, de la mano de sus polémicas esculturas y característicos arácnidos de aire tétrico.

Su arte, en ocasiones, se ha llegado a definir como un autorretrato, como un espejo que dibuja con hostilidad las tortuosas experiencias que pesan a hombros de la artista. Ansiedad, miedo, inseguridad, dolor, soledad. El trauma ante la infidelidad de su tiránico padre con la niñera. El desgarrador vacío tras la muerte de su madre. La angustia de vivir.

Según Jerry Gorovoy, el que fue asistente personal de la artista durante treinta años, la artista “tenía sus problemas psicológicos, claro, mucha ansiedad, temores, miedos, depresiones y un gran sentimiento de culpabilidad por no ser buena madre… pero sabía que el arte le ayudaba a sobrevivir, todo su proceso creativo, no solo las celdas, eran una terapia”.

Ciertamente, es probable que Louise Bourgeois hiciese arte para curar su pena y quizá fuese este arte el encargado de mantenerla viva cada día. Así pues, su obra Maman, un arácnido de 9 metros de altura, forjado con 22 toneladas de bronce y acero inoxidable, se alza como una de las obras más reconocidas de la artista. Su simbolismo es potente y claro; Maman representa a su madre.

La araña es una oda a mi madre. Ella era mi mejor amiga. Como una araña, mi madre era una tejedora.(…) Como las arañas, mi madre era muy inteligente. Las arañas son presencias amistosas que se alimentan de mosquitos. Todos sabemos que los mosquitos propagan enfermedades y, por lo tanto, son indeseables. Así, las arañas son útiles y protectoras, al igual que mi madre”.

 

                               

Maman habita en el Guggenheim de Bilbao, aunque existen numerosas obras de la artista en museos como el Centre George Pompidou en París, el Kunstmuseum en Berna o el Tate Modern en Londres.

Aunque con brevedad, podemos afirmar que hemos llegado a intuir el tormentoso mundo de Louise Bourgeois; tan inquietante y oscuro como fascinante.

-Texto: Rosa Abad-


Rosa Abad

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VERRE MAGAZINE: redacción, estilismo.