Iria Alcojor, serpientes y mucho talento

Inspiración

Iria Alcojor se ha alzado como un sólido referente en el mundo del tatuaje. Diseñadora gráfica, ilustradora y tatuadora, la artista ha conquistado a los amantes de la tinta y la ilustración, recorriendo un arduo camino con esfuerzo,  constancia y vehemencia. Tatuadora residente en Tattoo Magic, a través de su arte, Iria no hace otra cosa más que expresarse y revivir retazos de épocas pasadas.

  • Antes de adentrarte en el mundo del tatuaje, eras diseñadora gráfica e ilustradora. ¿Qué te impulsó a querer tatuar?

La verdad es que quería ser tatuadora antes de pensar en ser ilustradora o diseñadora gráfica, cosa que me vino más por necesidad que por vocación. Cuando tenía quince años, fantaseaba con ser tatuadora, pero  entonces no era tan fácil iniciarse como lo es ahora. Así que, entre la falta de idea, de ayuda y de soporte económico, el sueño se acabó posponiendo una década.

Finalmente, me licencié en Bellas Artes en la universidad de Cuenca, hice un curso de efectos especiales que resultó ser una estafa y, después, desencantada con la vida, acabé un Master de Diseño Gráfico y Web, que ha sido muy útil para mi trabajo. Al final, llegó a mis manos una maquina de tatuar y decidí hacer, por fin, lo que pedía mi cabeza, obviando a los demás. Empecé así, a practicar y a ejecutar mis ilustraciones en tatuajes factibles, porque no todo da buen resultado en la piel.

  • ¿Qué es lo que más disfrutas de cada disciplina?
    Para mí, ambas están relacionadas. Cuando hago trabajos de diseño gráfico, suele ser para pósters o algún proyecto que incluya alguna ilustración mía. El tatuaje son mis dibujos, por lo que,  al final,  es otra técnica y otro soporte para ilustrar, con el  plus de que dignifica el diseño, lo humaniza, lo personaliza y lo lleva a formar parte de una cultura y un modo de vida.

  • Tus ilustraciones y tatuajes son obras llenas de fuerza, con un toque algo dark. ¿En qué te inspiras a la hora de crear?

Mis influencias vienen de lo que he ido recopilando desde la infancia. Siempre he sido muy fantasiosa y he basado mi existencia en dibujar, en películas de ciencia ficción, cine slasher, música rock, blues, psychodelia, la naturaleza, los animales, iconografía cristiana..

Durante la niñez me impactaban mucho los comentarios de los adultos, estudiaba sus palabras con detalle. Por ejemplo, mi abuela me dijo una vez, que “las víboras mamaban del pecho de las embarazadas”, una visión bastante Heavy Metal, sobre todo a la corta edad que tenía [risas]. Creo que por eso dibujo tantas serpientes ahora.

Crecí en un barrio del sureste de Madrid, donde convivieron mi  inocencia y yonkis pinchándose al otro lado de la ventana. Salía de fiesta y ligaba con hombres que acababan de salir de la cárcel y fardaban de los trompos que hacían con su coche sin carnet, o hacía migas con un tío con una esvástica tatuada en el culo. Creo que todo ha creado un vínculo entre lo grotesco y la broma, así que mi forma de reírme de la vida, es utilizar lo que la gente considera “malo” y otorgarle la belleza que tiene lo decadente.

  •  ¿A qué otros tatuadores e ilustradores admiras? ; ¿por qué?
    Voy a ser una pelota [risas] , pero admiro a gente con la que he trabajado, a mis compañeros de Tattoo Magic (Madrid c/Colón), Petra Tatuajes (Bilbao), Ondo Tattoo (Barcelona)… no es fácil llevar a cabo proyectos artísticos en España, yo sobre todo lo enfoco a la ilustración. En nuestro país no existe una exitosa industria para cómics, música que se aleje de lo comercial… no hay apoyo suficiente para artistas.

Hay mucha gente propensa a tener en la boca continuamente un “¡Buah! vaya mierda” o “Si eso lo hago hasta yo”. Ese tipo de personas deberían callarse, apoyar y valorar  el esfuerzo que muchos artistas invierten en sus proyectos. Fíjate, en España hay mucha gente que hace cosas que merecen la pena, pero están solas y no tienen ningún tipo de apoyo para sacar su arte adelante.

Volviendo a los ilustradores [risas], me gusta mucho Dave Mann por el macarreo y también Tom of Finland. Me encanta la cara de sorpresa de la gente con sus cruces de espadas y como trata pictóricamente el cuero.

  • ¿Crees que las mujeres somos infravaloradas en la industria del tatuaje?; ¿una tatuadora que quiere hacerse hueco en la industria se ve obligada a esforzarse más que un hombre, para lograr lo mismo?

Creo que es difícil abrirse camino, tanto siendo hombre, como mujer. En mi caso, en el estudio en el que trabajo, nunca he sentido que tuviera un trato diferente por ser chica. Me siento apoyada por mis compañeros y tratada como un igual. Cuando he tatuado de invitada en otros estudios, por el momento, no me he sentido discriminada por mi género.

Pienso que las mujeres somos infravaloradas en la vida, en general, por el sexo masculino, pero también por el femenino. Cuando empecé a mostrar mi trabajo de ilustración en las redes, por lo general, la gente pensaba que era un hombre.

No me gusta generalizar, porque sé que hay muchas personas que apoyan el trabajo realizado por mujeres, pero puede ser que a veces se nos trate como a seres más débiles, un poco como a un niño tratando de ser un adulto. Podría extenderme más en el tema, pero no quiero que acabe siendo un asunto demasiado personal. ¡Mujeres empoderadas!

  • ¿Qué mensaje le lanzarías a aquellos jóvenes artistas que quieran a empezar a tatuar y hacerse un hueco como tatuadores?
    Que sean pacientes, pero constantes. El proceso de aprendizaje debe durar como… toda la vida [risas], pero los primeros años son muy frustrantes. La verdad, es que, o tienes amigos locos que estén dispuestos a dejarte practicar, o vas a necesitar paciencia para ir recolectando víctimas. Además, lo bueno de los locos, es que van a querer las partes del cuerpo más raras.

Otro motivo de frustración, seguramente el principal, es que no va a quedar perfecto, ni el primer, ni el décimo tatuaje que hagas. Cuando creas que ya lo tienes controlado, aparecerá un nuevo problema que te dejará otra vez en bragas. Resumiendo, aprender a tatuar es práctica,  y poco a poco, conocer los problemas que pueden surgir y saber cómo reaccionar ante ellos. Y a parte, dibujar a lo bestia, claro.

  • ¿Alguna anécdota bizarra que hayas vivido tatuando y que quieras compartir con Verre?
    A veces viene alguna persona un poco peculiar, que quiere tatuarse en algún sitio inhóspito o borrachamente bizarro. Pero mejor reservo estas historias, soy como un cura en un confesionario.

 

  • ¿Qué proyectos tienes en marcha actualmente y cuáles en mente?

Me gustaría sacar tiempo para volver a hacer historias cortas de cómic, ilustraciones propias, recuperar mi vida social…

Tengo en mente preparar algunas exposiciones colectivas enfocadas a la difusión de trabajos “blackwork”, especialmente con un matiz más “ilustrativo”. No sé si es la palabra que busco, pero espero que se entienda lo que quiero decir. En nuestro país, se suele tatuar más realismo, tradi o neotradicional… lo cual aprecio y admiro, pero los estilos con los que me siento más identificada no están muy extendidos en España. No podemos quedarnos atrás respecto a lo que surge fuera del país, no puede ser que aquí todo llegue tarde. No podemos convertirnos en “Renacentistas”.

VERRE QUIZZ:

-Un grupo de música: Electric Wizard

-Un rincón de Madrid: Malasaña

-Algo que te ponga de los nervios: Todo

-¿Si fueras un topping de pizza, cuál serías? Champiñón

Con estas palabras conocíamos un poquito más a Iria Alcojor, agradeciendo su generosidad y sus ganas de compartir su poderoso mensaje. Si queréis saber más sobre ella, podéis acercaros a Tattoo Magic, en la Calle Colón, o bichear su portfolio en redes sociales, Verristas.

-Entrevista: Rosa Abad Alcañiz-


Rosa Abad Alcañiz

Rosa Abad Alcañiz

Founder, editor-in-chief of Verre Magazine.